Pues a los tipos que el propio Caravaggio apioló, que el tío sería un excelente representante del tenebrismo en la pintura, pero era también un broncas y un matón de cuidado. A la mínima desenvainaba el acero, voto a bríos.
Yo ya no puedo mirar "La cena de Emaús" de la misma forma desde que le leí a alguien que si te fijas, la gestualidad del tío de la izquierda no es de asombro sino de "eso tú a mi no me lo dices en la calle".
Maltorres acabando el vídeo: -Y recordad siempre...
Yo:
-¿Fútbol sí, violencia no, hijo de puta, te vamos a matar?
Él:
-... La tabla gótica, cosa fina
Yo:
-ª.